



Un vaso de vidrio de doble capa de 150 ml (o doble pared) es la medida perfecta para infusiones concentradas como un café espresso doble, macchiato o un té corto. Su principal ventaja es el uso de vidrio borosilicato, un material de alta resistencia térmica que crea una cámara de aire aislante; esto mantiene la bebida caliente o fría por mucho más tiempo, evita que te quemes las manos al sostenerlo y elimina por completo la condensación exterior.